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Dos voces, dos pioneros...

Juan Rodríguez Flores, 
Redactor de Espectáculos

Domingo, 15 de diciembre de 2002
Primera de dos partes

Fernando es el mayor de los dos hermanos y ocupa un destacado sitio entre quienes a principios de los años 60 fueron los pioneros del Canal 34.

Eduardo pertenece a una generación más reciente y ha jugado un papel fundamental en la consolidación que ha tenido durante los últimos años KMEX Canal 34, filial de Univisión, como el mercado más importante de dicha cadena televisiva en todo el país.

Fernando está actualmente retirado de la televisión y dedica parte de su tiempo a darle voz a los comerciales con los que las compañías Paramount y Walt Disney promocionan sus películas en el mercado en español tanto de Estados Unidos como de América Latina.

Eduardo sigue en plena actividad y se le puede ver todos los días en Noticias 34, que se presenta de lunes a viernes en esta ciudad de Los Angeles.

Además de los lazos familiares, entre ellos dos hay una pasión que comparten desde sus épocas juveniles: las ganas de trabajar en los medios de comunicación.

También los dos conforman hitos indelebles en la historia del Canal 34.

Con motivo del aniversario número 40 de su fundación, que KMEX ha estado celebrando durante todo este año 2002, La Opinión habló con Fernando Escandón y Eduardo Quezada.

A continuación ofrecemos la entrevista con el mayor de los hermanos, para la próxima semana pasar a ocuparnos de Eduardo Quezada.

Fernando Escandón

Señor Escandón, ¿qué motivos tuvo para alejarse hace ya varios años de la televisión?

Yo siempre he sido muy inquieto y ya tenía ganas de hacer algo diferente. Así fui todo el tiempo. A lo largo de mi vida he trabajado en muchas y muy diferentes cosas.

Fui artista de cine y también cantante; grabé discos y tuve la oportunidad de presentarme muchas veces frente al público, pero aunque siempre estuve involucrado en distintos proyectos, nunca dejé de tener mi base de trabajo en el Canal 34.

En 1968-69 fui llamado por Radio Kali porque necesitaban un director de programación. En ese momento yo tenía como seis o siete años en la televisión y acepté la oferta para irme a la radio [en español] con la idea de pasarme después al mercado en inglés. A partir de ese momento empecé a desarrollarme en otros campos de los medios de comunicación.

¿Tuvo la oportunidad de trabajar alguna vez en la televisión en inglés?

Por supuesto que sí. Durante la época que recibí la propuesta de Radio Kali yo estaba colaborando en el Canal 7, de ABC.

Recuerdo que hacía segmentos de cinco minutos en los que enseñaba al público algunos aspectos interesantes y poco conocidos acerca de nuestra cultura.

En ese tiempo había muy pocos reporteros latinos en la televisión en inglés. Puede decirse que en cierto sentido a mí me tocó ser uno de los primeros en hacer eso que ahora se llama crossover, y que se ha puesto tan de moda en los últimos años.

Recuerdo que yo me sentía muy contento y satisfecho porque podía enseñar a los norteamericanos cómo éramos los mexicanos. Por esas épocas la comunidad de Los Angeles estaba compuesta fundamentalmente por gente venida de nuestro país.

¿Cómo fueron las experiencias que tuvo en el Canal 7?

Muy buenas, todas. Nunca fui víctima de la discriminación, gracias a Dios. Tampoco tuve ningún otro tipo de problema, porque yo le dedicaba todo mi tiempo y mis esfuerzos a trabajar.

¿Cuántos años trabajó para el Canal 34?

Entré en 1962 y salí en 1969. Entonces solamente había tres locutores en el canal: Sergio Niño González, Alejandro Nervo, un hombre ilustre y muy inteligente que era sobrino del poeta Amado Nervo, y yo. Yo era el más joven de todos y recuerdo que nunca estaba quieto. Siempre tenía algo que hacer.

Trabajaba mañana, tarde y noche en el canal haciendo comerciales para radio y televisión, y en todo lo que podía. Cuando alguno de ellos dos me preguntaba cuándo iba a parar, yo le contestaba sencillamente que el día que tuviera el dinero que necesitaba para comprarme un Mercedes-Benz.

¿Qué opinión tiene acerca del notable crecimiento y desarrollo que han experimentado los medios de comunicación en español en Estados Unidos en los últimos 10 años?

Se trata, yo creo, de algo extraordinario. Sin embargo, lo que está pasando no es ningún milagro; es algo que tarde o temprano iba a suceder. Esto, como bien se sabe, ha sido producto de personas tan visionarias como por ejemplo los señores de la familia Lozano, Emilio Nicolás, Frank Fauss y Emilio Azcárraga, entre otros.

El hecho de que todos ellos decidieran apostar por el futuro del periodismo impreso, la radio y la televisión invirtiendo su dinero en estos medios fue lo que marcó el principio de algo que ahora es una increíble y pujante industria.

¿Ha llegado a sentir nostalgia por las épocas en las que estuvo trabajando en Canal 34 y en algunas otras estaciones de televisión de Los Angeles?

La verdad es que no. Yo soy una persona muy feliz en estos momentos y me siento muy a gusto con la vida que puedo llevar trabajando en el doblaje de filmes [promocionales] del inglés al español.

Aunque sé que tengo suficiente experiencia y madurez como para poder volver a la televisión, no me he planteado esa posibilidad. A lo mejor, si un día alguien me ofrece leer las noticias por las noches cambio de opinión y le doy la sorpresa al público. ¡Quién sabe!

¿Cómo se produjo la transición que usted hizo de la televisión al doblaje de películas de inglés al español?

Fue producto de la suerte, yo creo, porque al mismo tiempo que trabajaba en el Canal 34, allá por 1963, recibí la oferta de hacer unos comerciales para el mercado nacional.

Cuando me presenté para hacer una prueba les gustó mucho mi voz y me contrataron. Aunque tardamos algún tiempo en grabar los comerciales recibí tan buena paga por ellos que no tardé mucho en dedicarme al doblaje de comerciales de inglés al español. Actualmente tengo un contrato exclusivo con Paramount Pictures y Disney Studios para doblar a nuestro idioma todos los materiales publicitarios que se utilizan en la televisión latina, dentro y fuera de Estados Unidos.

¿Qué valor le da usted al hecho de pertenecer al grupo de periodistas que introdujeron hace 40 años la televisión en español a este país?

Yo siempre he sentido un orgullo y una satisfacción muy grandes por haber tenido la suerte de ayudar a que se estableciera el Canal 34.

Cuando yo salí del pueblo de Cananea, en el que nací, para ir a la ciudad de Hermosillo, nunca me imaginé que iba a tener la oportunidad de ser parte de una historia tan maravillosa como la del Canal 34.

¿Qué recuerdos tiene de aquellas épocas?

Muchos y muy buenos, en el canal había un ambiente muy familiar y de mucha fraternidad y compañerismo. Eramos como una familia, todos nos conocíamos y tratábamos de ayudarnos los unos a los otros. Ahora las cosas son diferentes.

El Canal 34 es una gran empresa en la que trabajan centenares de personas y las relaciones que existen son diferentes. A nosotros nos tocó vivir una época muy romántica de la televisión.

En su opinión, ¿cuál ha sido el secreto del éxito del Canal 34 a través de tantos años?

Todas las metas que se han alcanzado tienen como base el trabajo y el esfuerzo que muchas personas han puesto en este canal. Sin embargo, nada de eso hubiera podido alcanzarse sin el apoyo, la fe y la confianza de nuestra gente.

¿En qué momento de su vida descubrió que tenía vocación para ser locutor?

Para mí fue algo muy natural. De hecho, puede decirse que es una pasión que comparte toda nuestra familia.

Mi madre trabajaba en una estación de radio contando cuentos y me parecía increíble lo que ella hacía. Cuando cumplí 14 años empecé a trabajar en las minas de Cananea y cuando estaba adentro de los túneles me gustaba practicar, porque el eco me permitía escuchar mi propia voz. Creo que desde entonces supe que mi destino estaba en la radio y la televisión.

¿Quiénes continuarán la tradición que usted y su hermano Eduardo Quezada comenzaron aquí en Los Angeles?

Yo tengo dos hijos que en estos momentos trabajan en los medios de comunicación de este país.

Uno de ellos es Joshua Escandón, de 27 años de edad, quien es el locutor más escuchado en la estación de radio [en inglés] para la que trabaja. La otra es mi hija, de 25 años, que es coordinadora de producción de un importante programa de televisión en inglés.

Por todo esto que me ha pasado en los últimos 40 años, yo me siento muy agradecido; no únicamente con la vida, sino también con el Canal 34, porque fue ahí donde empezó toda esta maravillosa aventura.

(Lea el próximo domingo la segunda parte de esta serie: la entrevista con Eduardo Quezada)

Nota de La Opinión



Fernando Escandón y Eduardo Quezada: dos voces, dos pioneros

Fernando Escandón y Eduardo Quezada son hermanos y a cada uno de ellos le ha tocado cumplir una etapa muy importante en los comienzos y el desarrollo de la televisión en español en Los Angeles

Juan Rodríguez Flores
Redactor de Espectáculos

Domingo, 22 de diciembre de 2002
Segunda y última parte

Eduardo Quezada

Todas las tardes la mayoría de televidentes de habla hispana de Los Angeles y sus alrededores se entera de lo que pasa en el mundo por Eduardo Quezada, a través de Noticias 34, de Univisión. Esto no es algo nuevo; viene ocurriendo todas las tardes a las 6:00 desde hace más de 10 años.

Por este motivo, y por su carisma personal, su imagen se ha convertido en una presencia amigable y familiar en los hogares de millones de televidentes latinoamericanos del sur de California.

Hermano de Fernando Escandón, cuya entrevista publicamos hace una semana, Eduardo Quezada nos habló acerca de la trayectoria que ha recorrido en el Canal 34, con la misma emoción de quien sabe que es uno de los protagonistas estelares de la increíble aventura que la comunidad latina de Estados Unidos vive actualmente.

Señor Quezada, desde su punto de vista, ¿cuál es el secreto del éxito que han tenido usted y 'Noticias 34' a través de los años?

Creo que la paciencia, el profesionalismo y las ganas de seguir evolucionando en todo momento y en cualquier oportunidad que se me presente.

Cuando no me salen tan bien las cosas, yo siempre digo que voy a tratar de hacerlas mejor la próxima vez. Eso quiere decir que mi trabajo en Canal 34, como presentador del noticiario que pasamos diariamente, ha ido cambiando con el paso del tiempo. Yo creo que el público entiende bien ese deseo de superación que tenemos; por ese motivo nos ha dado su apoyo durante tanto tiempo.

¿Usted cree que un buen locutor de radio o televisión nace o se hace?

Yo pienso que existe, primero, un deseo inicial por dedicarse a este oficio que después se va desarrollando y perfeccionando, poco a poco. Cuando era joven yo leí muchos libros para aprender a perfeccionar la voz. También, durante esos mismos años, entendí que las personas aprecian mucho una voz agradable al oído, con buena dicción y un adecuado uso del idioma. Es por tal motivo que nosotros, quienes nos ganamos la vida como locutores, tenemos que ser casi iguales a los cantantes y los narradores, que tienen una voz que nunca aburre a quienes llegan a escucharla. Lo que quiero decir es que para ser un buen locutor se requiere tener voz y estar dispuesto a educarla.

¿Eso quiere decir que la voz de un locutor de televisión es factor determinante del éxito que pueda llegar a tener un noticiario?

Aunque la base fundamental de la televisión es la imagen, también se requiere que ésta tenga el complemento de una buena voz. Cuando existen estos dos elementos en una misma persona es seguro que al público le gustará sintonizar la hora en la que pasa ese noticiario.

¿Cuándo tuvo sus primeras experiencias como locutor?

Yo era todavía muy niño cuando escuché mi voz grabada por primera vez. Recuerdo que mi papá llegó a Cananea con una grabadora que había comprado aquí, en Estados Unidos. La primera vez que grabamos y escuché mi voz no me gustó nada. Fue una experiencia poco agradable porque me pareció que era otra persona la que estaba hablando. La verdad es que tardé un poco de tiempo en acostumbrarme a la sensación que me causaba oír mi propia voz saliendo de las bocinas de una grabadora.

¿Dónde empezó usted su carrera, en la radio o la televisión?

Comencé trabajando en una estación de radio que había en nuestra ciudad natal. No empecé como locutor. Lo primero que hice fue encargarme de poner discos y así fue como, poco a poco, viendo y escuchando, aprendí todas las cosas relacionadas con el trabajo en la radio.

Tuve la suerte de ser de los primeros en tocar discos de rock and roll [norteamericano] en una estación mexicana de radio. Por ese tiempo las leyes establecían que un 70% tenía que ser de música mexicana y el otro 30% de cualquier otra música. Por supuesto, yo me moría por estar a cargo de ese 30% en el que podía tocar hasta los discos de The Beatles. Mi llegada a la televisión se produjo gracias a mi hermano Fernando, porque gracias a él yo empecé a trabajar en el Canal 34.

Recuerdo que por una recomendación que le hizo mi madre, él decidió invitarme a colaborar en lo que estaba haciendo en la estación. Cuando Fernando me dijo que había lugar para mí en el Canal 34 mi madre se puso más tranquila, porque creía que yo en esas épocas no sabía muy bien qué pensaba hacer con mi vida.

¿Ha tenido alguna vez dentro de su carrera la opción de estar en un noticiario a nivel nacional aquí en Estados Unidos?

Por supuesto que sí. Ya una vez estuve (temporalmente) en el noticiario de Univisión que pasa por todo el país, pero no quise quedarme de forma definitiva ahí porque para hacerlo tenía que irme a vivir fuera de Los Angeles.

La verdad es que amo profundamente California y no me interesa, para nada, cambiar el hogar, la familia y los amigos que tengo aquí por todos los beneficios, económicos y profesionales que me pudiera ofrecer una ciudad como Miami, por ejemplo. Soy muy feliz en Los Angeles y estoy muy tranquilo y satisfecho con lo que hago en el Canal 34.

¿Cómo es la relación que tiene con su hermano Fernando Escandón en términos familiares y profesionales?

Siempre ha habido un enorme cariño entre nosotros dos. Somos muy buenos hermanos.

Fernando es un poco mayor que yo y lo considero un padre para mí. Como locutor del Canal 34, Fernando forma parte de la historia que a mí me toco heredar. Lo que yo he tratado de hacer es sencillamente estar a la altura del ejemplo que él me puso. Fernando fue uno de los pioneros del Canal 34 y yo tengo la suerte de ser el continuador de tan importante legado familiar.

Nota de La Opinión

Al calce, el enlace o link con "LA OPINION"

http://www.laopinion.com/archivo.html?START=1&FREETEXT=eduardo+quezada&FDATEd12=&FDATEd13=&SORT_MODE=SORT_

  
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